Los discursos vacíos generan atraso y olvido
Resumen
Fácil resulta para múltiples politiqueros candidatearse ofreciendo “ayudas” y “oportunidades” a las electoras. Regalan víveres, abrazan niños, critican la inacción del momento y una vez en la curul se convierten en esa misma inercia ciega, muda, sorda, indolente: desayunan, almuerzan, refaccionan y cenan exquisitas y variadas viandas a cuenta del erario, y hasta consideran minucias tales fondos que bien podrían servir para apoyar a mujeres en precariedad, que existían antes de la pandemia y que hoy piden auxilio económico o una oportunidad de trabajo, con banderas blancas en pasarelas y bulevares.
