El país no está para festejos
Resumen
Se inicia septiembre, y con ello se deben poner al máximo los motores de la desinformación, el patrioterismo barato, los discursos inflamados de amor a la patria y a la bandera, a un himno insípido plagado de mentiras, las actividades seudoculturales, como la inauguración del bodrio construido en el peladero del parque Centenario. En esta ocasión es cuando debemos observar la decadencia intelectual y moral de la élite que circunstancialmente le tocó estar para estas fechas cargadas de ignominia. Son la expresión de que el país está agotado, sobreviviendo. Y constatar que nos urgen cambios de fondo.
