Nuestro piso no puede ceder más
Palabras clave:
involuciónResumen
Guatemala nunca había estado peor, ni su ciudadanía más indiferente que hoy. La involución de la conciencia ciudadana (vía intelicidio) desde la firma de la paz a esta parte es pasmosa. Pasamos de ser un país semiletrado a uno iletrado. Y me refiero a las “élites pensantes”. En cuanto a las masas, jamás estuvieron tan resignadas ante la ineficacia de la derecha política y el fallido sistema
económico oligárquico. Nadie se rebela ante el caos, la corrupción y la miseria que cunde y menos surgen propuestas sensatas para
remediarlos. Las “élites políticas” acusan una epidemia de reunionitis aguda para “ver qué se hace”, las cuales desembocan sin excepción en animadas catarsis después de las cuales cada quien se va a su casa a seguir acumulando tensiones que aliviará en la
próxima comilona a la que se le convoque “para seguir viendo qué se hace”.
