El país de todo y nada
Resumen
En este país, la coyuntura es la determinante. Ella marca las pautas, orienta las decisiones, justifica las indefiniciones. Amanecemos y
anochecemos a la espera de un escándalo, una orden de captura (mejor si es con fines de extradición), estamos pendientes si la FECI
(a pesar de las manifiestas intenciones por debilitarla) logra algún éxito o presenta alguna solicitud de antejuicio. Nos preocupamos
si el día parece “tranquilo”, porque es señal que se rompe la lógica constante de las alteraciones.
