El valido del reyecete, primer ministro, en una folie á deux
Palabras clave:
ReyeceteResumen
Antes de proseguir debo dejar muy claro que el término valido no connota relación sentimental, sino política. Hasta donde sabemos
–por ejemplo y por las vastas referencias de la Historia- entre Felipe IV (que no era reyecete pero el nuestro sí) y el conde duque de
Olivares no hubo aparentemente ninguna connotación que nos pudiera hacer presumir que entre ellos se suscitara un brote del amor que no puede decir su nombre. Sin embargo, esto de tener un preferido o un privado en el que declinar o derivar el poder, las decisiones y las responsabilidades del Estado -como solían hacer varios reyes europeos de los que mandaban de verdad (absolutos)
siempre me ha hecho pensar mal. Malicioso que soy yo. Veo pasivos en el Estado. Mi pecado. Más la presunción es muy razonable sobre todo en materia judicial. Y a ella me atengo y con ella enristro como si fuera un detectivesco periodista de investigación.
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