El dilema del bien común: La contradicción entre la libertad individual y los valores colectivos

Autores/as

Resumen

El Estado tiene la responsabilidad constitucional y ética en la búsqueda del bien común, condición que se asume como indiscutible para atender las necesidades de la población, situación que se ve limitada cuando se asocia con la existencia de flagelos estructurales como la pobreza, vulnerabilidad y exclusión, necesitando de hacer positiva la protección social (redistributiva o contributiva) por medio de las políticas públicas y oros mecanismos, con el fin de alcanzar la igualdad y la exclusión social.

La búsqueda del bien común se distorsiona cuando se asume un conjunto de medidas clientelares o populistas que anteponen los intereses y valores colectivo con fines políticos, que sin mayor esfuerzo y participación de la ciudadanía, se implementan y reciban, sin mayor esfuerzo, una serie de dádivas, a través de programas sociales, bonos, o transferencias condicionadas. que generan dependencia al no incentivar su incorporación en el mediano plazo a los procesos económicos que generan riqueza desde
el esfuerzo y emprendimiento individual, dando el pez sin enseñar a pescar, contrario al principio que promulga el Trabajo Social.

Para generar riqueza se necesitan condiciones y oportunidades, que el Estado mismo puede crear e incluir estimulando la capacidad productiva en diferentes procesos alternativos, que fortalezcan la libertad individual, la autonomía, el albedrío y la dignificación del trabajo, el esfuerzo propio y la vida en familia, comunidad y sociedad como condiciones básicas para alcanzar la equidad.

El ejercicio de la libertad individual es necesario para alcanzar el bien común y la felicidad, sobre todo cuando deviene de la libertad económica. Generalmente esa relación se atribuye a otros factores, enfoques y actores, debió al temor y poco atrevimiento de llevar al debate los constructos sustantivos que inspiran la labor de los cientistas sociales y particularmente del Trabajo Social, que abandera la
consecución del bien común, el buen vivir, la creación de condiciones para alcanzar la calidad de vida para todo ciudadano y su familia como sujetos de derechos y actores protagónicos del desarrollo humano. Pero ¿Por qué no imaginarlo desde la acción humana y la ruptura de la dependencia de las medidas populistas y clientelares del Estado? como se aborda en el presente ensayo.

Palabras clave: libertad individual, libertad económica, bien común, valores colectivos, desarrollo
humano.

 

Biografía del autor/a

  • Dr. Julio César Díaz Argueta, Escuela de Trabajo Social de la Universidad de San Carlos de Guatemala

    Docente e Investigador. Trabajador Social, con Maestría en Trabajo Social, Doctorado en Ciencias Sociales con Orientación en Gestión del Desarrollo y Postdoctorado en Ciencias Agrícolas y Ambientales. Docente de la Escuela de Trabajo Social del año 1982 a la fecha. Premio a la Excelencia Académica en Licenciatura (2004)0, Postgrado (2019) y Profesor Investigador (2021). Conferencista Nacional e Internacional, autor de diversas investigaciones, artículos en revistas indexadas, libros, capítulos de libros y ensayos.

Publicado

2025-12-29