“¿Nadie sabe para quién trabaja?”
Resumen
El martes pasado, un grupo de veteranos militares tomó el Congreso de la República, encerró a más de un centenar de personas,
incendió varios vehículos e hirió con machete u otras armas blancas, que ellos mismos dijeron portar, a cinco personas. Lo primero
a decir es que no podremos llamar jamás a esto el reclamo de un movimiento autónomo que exige derechos, sino la manifestación
evidente de un grupo entrenado para obedecer y reprimir, siempre instrumentalizado según las necesidades del poder.
